martes, 2 de abril de 2013

Los cinco minutos de la Madre Teresa Marzo 29

            
          María recibió una invitación y una misión y pasó por un proceso de discernimiento para poder aceptarlos. Respondió al ángel con obediencia y alegría, diciendo sí. Toda la humanidad se alegra con ella por ese sí. Acababa de ser elegida la Reina de los cielos y la tierra, pero no fue en busca de gloria o a contárselo a José. Lo primero que hizo como Madre de Dios fue ir corriendo en ayuda de su prima Isabel.       

Los cinco minutos de la Madre Teresa Marzo 28


         María conservó todas las cosas en su corazón y practicó el silencio que la condujo cerca de Dios. Nunca tuvo que arrepentirse de nada. Cuando José fue desconcertado por su embarazo, una sola palabra suya habría podido aclararle la idea, pero ella no la pronunció.  Jesús mismo obró un milagro para aclarar la situación.   También lo hará por nosotros si estamos convencidos de la necesidad de hacer silencio.

Los cinco minutos de la Madre Teresa Marzo 27

           
          El mal en el mundo entró por aquel primer acto de desobediencia en el que comieron del árbol del que Dios les había prohibido que lo hicieran. En nosotros es lo mismo. Un solo gesto de desobediencia deliberada nos producirá muchos males en nuestra vida.
          Comprendan que Dios los está llamando a través de la obediencia, aunque no lo haga en forma directa. En la Anunciación, Dios no habló con María directamente sino a través de un ángel. Haciendo lo que el ángel le dijo, María obedeció a Dios. En nosotros es lo mismo. Dios no no habla directamente sino a través de nuestros superiores, personas y acontecimientos. Ellos son instrumentos en sus manos.