Sean amables y afectuosos con todos, porque no
pueden amar a Jesús en los más necesitados si no lo aman en el corazón de los
que están más cerca de ustedes. El amor, para ser verdadero, debe alimentarse
de sacrificios. Sean generosos aceptando todos los sacrificios que aparezcan en
el camino cada día. Sólo entonces podrán decir con toda sinceridad: Mi Dios y
mi todo.
martes, 12 de marzo de 2013
lunes, 11 de marzo de 2013
Los cinco minutos de la Madre Teresa Marzo 11
Debemos amar a Dios y a nuestro prójimo con la misma intensidad, sin diferencias. No tenemos necesidad de buscar las oportunidades para cumplir este mandamiento, pues están a nuestro alrededor las veinticuatro horas del día. Abramos muy bien los ojos y descubriremos las ocasiones para dar amor y servir justamente allí donde nos encontremos, en nuestras familias; porque si no somos capaces de servir dentro de nuestra propia casa, tampoco lo seremos fuera de ella.
domingo, 10 de marzo de 2013
Los cinco minutos de la Madre Teresa Marzo 10
Jesús nos amó hasta el final, hasta el extremo,
muriendo en la cruz. Nosotros debemos amar de la misma manera, con un amor que
surja desde lo más profundo de nuestros corazones, que brote de nuestra unión
con Cristo. Un amor de este tipo debe ser tan normal en nosotros como vivir y
respirar. Santa Teresa de Lisieux decía: Cuando pienso y actúo con caridad,
siento que es Jesús quien obra en mí. Más unida estoy a Él, más amo a todas mis
hermanas…
Nuestras obras de
caridad no son más que el desbordamiento de nuestro amor a Dios. Por eso,
quien está más unido a Dios, más ama a los demás. Pero para entender esto y
ponerlo en práctica, necesitamos rezar. La oración nos une a Dios y rebosa en
amor hacia los demás.
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