Cuando
nuestros pobres pasan tantas dificultades para conseguir comida, luz y agua,
¿podemos comer alimentos que no son absolutamente necesarios para nuestra salud
y nuestra nutrición? ¿Podemos acostumbrarnos a no comer fuera de las comidas,
excepto cuando estemos enfermos? ¿Tendremos cuidado en el uso del agua y de la
luz, cerrando las canillas y apagando todas las luces innecesarias?
Jesús,
danos un espíritu de pobres y la gracia de ponerlo en práctica con fidelidad.domingo, 3 de febrero de 2013
Los cinco minutos de la Madre Teresa Febrero 2
Estemos
siempre disponibles para Dios. Si nos quiere enfermos, en cama, si nos quiere
proclamando su Palabra por las calles o si nos quiere limpiando los baños todo
el día, no hay problema; cualquier cosa está bien. Por eso debemos decirle: Te pertenezco. Puedes hacer de mí lo que quieras. Ésta es nuestra
fuerza y ésta es la alegría del Señor.
viernes, 1 de febrero de 2013
Los cinco minutos de la Madre Teresa. Febrero 1
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